¡LA MUERTE NO TIENE LA ÚLTIMA PALABRA Y YO VOY A SER TU MAMÁ SIEMPRE!
Llegaste a mí sin buscarte y en un momento difícil, tú fuiste mi Salvador y me ayudaste a salir adelante. desde el primer día me conquistaste, me robaste el corazón con tus ojitos de miel y con cada sonrisa me dabas un chute de energía positiva. Eres tan noble, educado y cariñoso que doy gracias a la vida por ponerte en mi camino, por darme la oportunidad de tener el privilegio de cuidarte y recibir de ti amor puro, y es que, hasta cuando te ponías en plan cascarrabias, solo trasmitías ternura y ganas de abrazarte. Terco como tú solo, te enfadabas y al momento siguiente estabas sonriendo y desprendiendo esa luz tan tuya, porque eres un Ser de Luz.
Mi eterno bebé grandote, te quedarás conmigo para siempre y nos volveremos a encontrar, y te prometo que te daré los masajitos que tanto te gustaban, detrás de las orejas, en la frente y en el cuello y te daré tantos abrazos como me sea posible.
Mi Chachín, mi Bossy, mi gordito, mamá te ama, me escuchas? TE AMO.