Brandom, culín, marqués, eres un perrito extraordinario, gracias por haber compartido con nosotros todos estos años, nos has enriquecido con tu amor, y tu característico movimiento elegante y gracioso. Guapo, elegante, fotogénico y noble como ninguno, un Ángel en la tierra.
Te querremos eternamente, no lo olvides nunca, Marta y Roberto.