Mi Mayachula, naciste un 24 de julio de 2013 y tu mamá no te quería; con tan solo un mes llegaste a mi vida y me convertí en tu mamá.
Tengo muchas cosas que agradecerte, pero la más importante es que me devolviste la vida y las ganas de vivir. Siempre has sido mi perra fiel y mi sombra en todos los malos momentos que he vivido, mi principal apoyo. El 25 de junio de 2022 tomé la decisión más difícil de toda mi vida y fue dejarte marchar para que no sufrieras, mi reina. Al final solo te pedí que no te fueras sin mí y así lo hiciste, esperaste a que estuviese contigo.
Vuela alto mi pequeña, no olvides que te amo con todas mis fuerzas heart.
Allí donde estés, juega como te gustaba con las pelotas y cuídame siempre.
Mi gran estrella, Mayichueli.