Nos hiciste felices desde que llegaste a nuestro hogar, fuiste una más de la familia, eres y serás la más bonita del lugar.
Nos has hecho un poquito mejores, siempre con ese amor incondicional que repartías, con tus besitos y saltos de alegría.
Nos está costando mucho volver a la rutina sin ti. Siempre te recordaremos con esa carita tan bonita y ese pelaje atigrado.
Espero que estés muy bien donde estés y nos cuides desde allí. Siempre miramos al cielo y te recordamos cuando vemos una estrella preciosa y brillante.
Te queremos mucho, siempre en nuestros corazones.