El destino te puso en nuestras vidas por casualidad y en estos 10 magníficos años vividos contigo, nos has hecho reir y nos has enseñado lo que significa honestidad y amor incondicional. Siempre estarás en nuestro corazón. Desde tu cachito de cielo serás nuestro angelito de la guarda hasta que nos volvamos a juntar. Un beso muy fuerte y todo nuestro amor.
Adiós Roy, nunca te olvidaremos.