Guantes, gracias por cuidar de todos nosotros. Desde que te has ido se nota que ya no estás. Espéranos al otro lado del arcoiris, pues ahí nos reuniremos toda la familia al completo.
No te olvidamos y, en nuestros corazones, tus cuatro patitas siguen caminando a nuestro lado.
Gracias por aparecer en nuestra vida.