Blanquita, tus papás humanos te amamos, siempre fuiste nuestro mayor apoyo, y el día 16 de mayo te convertiste en esa estrellita que seguirá alumbrándonos hasta que nos volvamos a reunir.
Gracias por tanto, por nunca dejarnos solos. Porque nunca fuiste una más para nosotros, fuiste nuestra más amada y querida hijita perruna. Todos te recordaremos y daremos un besito al cielo por ti. Te queremos.