Jimbo:
Fuiste nuestro compañero, nuestro refugio, nuestra familia.
Gracias por tantos años de amor incondicional, por tu nobleza, tu paciencia y tu lealtad.
Tu partida dejó un vacío inmenso, pero tu recuerdo vive en cada rincón de nuestra alma.
Te amamos con todo nuestro ser ayer, hoy y siempre.
Hasta que nos volvamos a encontrar.