LOTI
Qué decir que pueda rozar siquiera tu sabiduría, tu ternura infinita, tu eterno buen humor. Cómo usar las torpes palabras humanas para nombrarte a ti, que eras puro tacto, olor y sentimiento, tan amoroso, Loti, tan feliz siempre. Gracias por todos tus cabezazos y tus ronroneos, por todas las veces que me cogiste la mano con las patas, por tus miaus, por todo el bienestar que me has contagiado, por los raticos compartidos al sol, por estar siempre ahí, por todo lo que hacías florecer a tu alrededor, por todo lo que me has enseñado. Siento una gratitud infinita. Te sigo queriendo, amigo. Ojalá volvamos a encontrarnos.