Mi niña, la Reina de mi casa, como yo te decía que habías llegado la primera de todos los hermanos que llegaron después y que nadie te igualaría. Eras especial.
Decirte que te fuiste muy pronto y que nos has dejado mucho dolor y un vacío muy grande. Sé que ahora estás descansando y jugando libremente con la pelota que tanto te gustaba. Siempre estarás en nuestro corazón.
Te queremos