Fuiste mi mayor felicidad el día que llegaste a mi vida, un ángel sin alas, el bebé de mamá, el mejor compañero de vida y mi mayor alegría. Ahora te has convertido en la estrella más brillante en el inmenso cielo, un ángel con alas y solo quiero pensar que estarás corriendo como lo hacías en la tierra, moviendo esa cola loca y dando mil besos a todos esos ángeles. Espérame ahí que cuando llegue yo, serás lo primero que busque.
Te amaré siempre, gordito de mami. Tus mamis, tus hermanitos, tu yaya y todos los que te conocieron nunca te olvidarán.