Mi princesita siempre fiel y leal, ¡cuánto me queda por aprender de ti…!
Tu partida ha dejado en mí un dolor muy profundo, hoy me arrepiento de todas las veces que no supe iluminar tu camino, conejita linda, más buena imposible, y presumida, aunque algo asustadiza. Te tendré en mi recuerdo de por vida…gracias por cuidarme y por mantenerte a mi lado. Me entristece no haberte podido acompañar en tu partida…
Te querré por siempre princesa