Sigues vivo en mi corazón y pensamientos, y sé que volveremos a encontrarnos para jugar con la pelota. Hasta entonces, te voy a echar mucho de menos. Siempre serás mi niño, mi grandullón y mi pesado. Ojalá hubieras podido quedarte un poco más, espero que estés bien allá donde estés…
Te quiero mucho, ahora y siempre. Nunca te olvidaremos Cronitos, D.E.P.