GENERAL CUSTER
22-02-2011/ 14-09-2023
Durante los más de 12 años que hemos pasado juntos, creamos un vínculo que perdurará para siempre. Nunca olvidaré la primera vez que nos vimos al abrir aquella puerta de un cuarto oscuro. Estabas allí, al fondo, tumbado, querías venir hacia mi y te caías, no te podías poner en pie, eras un saco de huesos de apenas cuatro meses y te quedaban ya pocas horas de vida. Te querían dormir, no eras rentable, no te habían podido vender. Te cogí en mis brazos y ya no nos separamos.
Pero, realmente, fuiste tú el que me rescató, llegaste a mi vida en unos momentos muy difíciles. Gracias «chiquitín» por haberme cuidado durante todos esos años. Los últimos meses luchaste todos los días sin perder tu sonrisa, sin una sola queja y con todas tus fuerzas contra la enfermedad, pero al final te venció. «Caballerete», descansa de tu lucha por seguir juntos y espérame, porque iré a buscarte. Mientras, ojalá sigas apareciendo en mis sueños todas las noches para pedirme chuches y seguir jugando juntos, hasta que nos volvamos a reunir para cruzar juntos el puente del arco iris y ya no separarnos nunca más.
Te quiere tu Papá. Siempre estarás en nuestros corazones, y hasta que nos juntemos de nuevo toda la familia, muchos besos de Papá y Mamá, de Tata y Nana.