León nunca te olvidaremos.
Gracias por ayudarme a cumplir mis metas, a estudiar, por dormir conmigo, a estar con tu amiga en Canela en casa, y sobre todo por enseñarme toda clase de pájaros y conejos que no conocía. En tus últimos días te prometí que sería fuerte, que me recuperaría y conseguiría todo.
Mi lion serás mi estrellita.