Lluna, te has ido y nos has dejado muy tristes, pero siempre vas a estar con nosotros, te mantendremos viva para siempre en nuestros corazones y con los miles de recuerdos maravillosos que hemos vivido contigo.
Te salvé la vida cuando tenías días y te he dejado marchar con 17 años y dos meses. A tu lado en tu primer aliento y en el último suspiro. Eras mi hija, y no hay más explicaciones, ni demostraciones que dar. Quien te conocía y te quería y me conoce, lo sabía y ahora están pasando el duelo conmigo.
Eres especial, todo el mundo lo decía, lista, muy divertida, teatrera, cariñosa y sabías muy bien lo que querías, eras todo lo bueno que se pueda uno imaginar, MI TODO, MI BEBÉ. El vínculo que nos unía es y será irrompible, todo el mundo alucinaba de nuestra conexión.
Tu pérdida no sé si la llegaré a superar, pero quiero pensar que un día nos volveremos a encontrar y entonces volveré a sentir el AMOR VERDADERO, ése que tú me enseñaste. Pequeña tengo tu pelotita guardada como un tesoro, lo que era para ti. Te quiero mi vida, ahora ya podrás correr de nuevo.
Vuela alto estrellita mía, mi pequeña. ¡SIEMPRE TE QUERREMOS!. Descansa en paz.