Querida Lola,
Gracias por estos 12 maravillosos años a nuestro lado. Llenaste de alegría y felicidad nuestros días, nos enseñaste el verdadero significado de la fidelidad y a querer sin condiciones. Ahora, nos has dejado un incontable número de buenos recuerdos, como los paseos y baños en la playa que tanto disfrutabas, los días de nieve donde te encantaba jugar, así como tus ganas interminables de dar y recibir mimos, tu cariño incondicional y un sinfín de momentos inolvidables.
Has sido, eres y serás la reina de nuestra casa, nuestro precioso bebé y nuestra fiel compañera. Has dejado un vacío irremplazable en nuestras vidas pero SIEMPRE estarás en nuestro corazón.
El cielo ha ganado una estrella y allá donde estés, nos volveremos a encontrar, sabemos que nos estarás esperando con la misma alegría e ilusión con la que nos recibías cuando llegábamos a casa. Mientras tanto disfruta y sé feliz, como hasta ahora, con el resto de perritos.
Nunca te olvidaremos, descansa en paz. Te queremos mucho.
Siempre en el recuerdo de tus papás, tus tatos y de todos los que te han querido.