In memoriam.
Llegaste a mí sin esperarte, me has dado tanto amor que no sé si tan siquiera te ha dado la mitad, todos me dicen que sí…que mucho.
Te has marchado sin hacer ruido, sin molestar, has sido bueno hasta para eso, te llevaré por siempre en mi mente y en mi corazón. Gracias por tanto, mi maestro, precioso ser de luz.
Algún día nos volveremos a encontrar mi querido Lukas.