A mis hijas perrunas, como yo les decía,a ellas que nos alegraban los días…
Luna vino sin esperar…y nos dio 12 años de cariño y alegría…
Qué decir de Taz, cuando la vimos en el refugio de ADPCA fue amor a primera vista…, nuestra grandona, como la llamábamos cariñosamente.
Nunca os olvidaremos, siempre estaréis con nosotros. Siempre que me pongo triste, pienso que están las dos junticas…Jugando en el prado del arco iris…acompañadas por mi padre…jugando y felices.
Esperarnos mis chicas…siempre en nuestros corazones y pensamientos.