Jamás llegué a imaginarme nunca que podría aprender tanto de un animal que ni siquiera sabía hablar. Pero no hacía falta. Lo decías todo con esa mirada tan increíble que tenías, y que voy a tener tatuada en mi corazón durante toda mi vida. Has sido y serás siempre mi mejor amiga. a tu lado nunca me sentía sola. Sé que tu estancia conmigo fue corta y jamás perdonaré a la vida por arrebatarte tan pronto de mi lado. Pero también sé que, durante estos años, fuiste la perrita más afortanada del mundo. Aunque yo he sido todavía más afortunada por tenerte y poder compartir tantísimos momentos a tu lado.
Espero que seas muy feliz allá donde estés y que nunca dejes de ser la perrita alegre, juguetona, loca y cariñosa que has sido siempre.
Jamás voy a olvidarte, Mía, y papá, mamá e Ismael tampoco. Te queremos muchísimo.
(10-3-2011/ 6-11-2016)
Silvia