Ayer fue el último día que pudimos acariciarte y estar contigo, aunque en realidad sigues y siempre estarás con nosotros, en nuestro corazón. ¡El amor es tan grande y la felicidad que nos has dado perdurará para siempre!.
Apostamos siempre por ti, nunca nos defraudaste!. Aprovechaste cada oportunidad que tuviste para luchar y agarrarte a la vida y seguir adelante. Ahora tienes otra labor: ser nuestro ángel guardián, guiarnos y ayudarnos desde donde estés. Gracias por tu amor incondicional, por hacernos tan felices.
Te quiero mi vida, mi amor, mi cochete! Mi pequeñito MILÚ