Mufin, gracias por todos los años que nos has regalado, por todos tus abrazos mientras dormíamos, por todas tus esperas en la puerta cuando llegábamos a casa, gracias por el corazón tan grande que has compartido con todos nosotros. Incluso cuando nos robabas las magdalenas del desayuno, nunca sabremos cómo aprendiste a abrir ese armario.
Te queremos ahora y siempre y te echamos de menos.
Postdata:gracias por Fito, sabemos que ha sido cosa tuya