26-05-18
Mi queridísima Perla:
Has estado conmigo quince años, desde que eras pequeñita. Hemos compartido momentos muy buenos y muy malos, blancos y negros, igual que el color de tu pelo, y tú siempre has estado ahí, dándome tu cariño y compañía. No sabes, mi princesita, cuánto te echo de menos, cuánto añoro sentirte acurrucada junto a mi brazo o con tu carita junto a la mia, pero seguro que cuando cruzaste el arco iris, encontraste a personas muy queridas para ti y para mí y a los otros peludos que han pasado por nuestra vida.
Adiós preciosa, siempre estarás en mi corazón.