Recuerdo perfectamente cuando nos conocimos…Y sé que tú también lo recuerdas, Rocco, y por eso elegiste esa forma de despedirte. Cuando te pusieron en mis brazos temblabas de miedo y escondiste tu carita debajo de mi codo. Yo te acaricié la cabecita y te dije que te protegería y que estarías bien. Entonces tú dejaste de temblar y te volviste para mirarme fijamente, como si hubieras entendido lo que te decía. Yo te sonreí y me diste un lametazo. Ahí empezó todo…La promesa que hicimos juntos, un pacto de por vida. Hemos vivido mil momentos, te he puesto un millón de motes y lo hemos pasado en grande juntos. Y hasta ahora…Pasó todo tan rápido…E igual que llegaste, nos dijiste adiós el 21 de enero. Sólo tú podías ser capaz de marcharte tal y como llegaste. Siento no haber podido cumplir mi promesa, no vi venir tu enermedad ni fui capaz de detenerla, Pero al menos no sufriste. Aunque ahora sufrimos nosotros por tu pérdida. No había otra opción y sé que tú habrías hecho lo mismo por mí y que estás agradecido. Te lo debía todo. Pero ojalá estuvieras aquí y no tuviera que arrepentirme por el tiempo que no he podido pasar contigo. Ahora parece mucho y ya no puedo recuperarlo.
Desde que llegaste a nuestras vidas, las cambiaste por completo. Sabías cómo hacerte notar y cuando no estás todavía se nota más tu ausencia. Eras muy especial y por eso nunca dejarás de serlo, aunque ya no estés con nosotros. Cada día nos sorprendías con algo nuevo, eras inteligente, cariñoso, curioso…Lo tenías todo, tenías una especie de don. Siempre estabas a nuestro lado cuando tenías que estar. Era imposible no quererte. Contigo era fácil reir cuando queríamos llorar y vivías cada instante como si fuera el último. Desgraciadamente, a nosotros no se nos da tan bien como a ti ser felices ahora que no estás. Creo que pronto conseguiremos serlo con tu recuerdo, pero todavía duele mucho y la casa sin ti está vacía.
No podíamos haber tenido mejor miembro en la familia, eras uno más ( hijo, hermano, mejor amigo…) y has dejado un hueco muy grande en nuestros corazones. Si puedes oirme en alguna parte, quiero que sepas que te recordaremos y querremos siempre.
De mamá, papá y tu tata.