Gracias por ser nuestra infatigable compañera de aventuras. Hemos aprendido muchas cosas contigo, sobre todo la importancia de reponerse y seguir adelante ante los abatares de la vida. Nos has acompañado felizmente a muchos lugares como un miembro más de nuestra familia.Te echamos mucho de menos y te recordaremos con cariño. Siempre serás «nuestra querida Runita».