Para nuestra gorda, nuestra Titurri:
Eras la más buena, única e irrepetible, simplemente tú. El vínculo que teníamos contigo era tan fuerte que no podremos reemplazarlo jamás. Solamente podemos darte las gracias por estos casi 16 años de tu amor incondicional, y esperar con todas nuestras fuerzas volver a reunirnos contigo algún día. Mientras tanto, pásalo bien pidiendo huesitos en el cielo, te los mereces todos.
Te querremos siempre.