Esta canción Dani Martín la dedica a su hermana tristemente fallecida en 2009 y es que no hay mejor recompensa que ir al cielo de los perros donde van esos pequeños animales que nos demuestran al ser humano lo que es ser fiel, cariñoso y entregado por nada a cambio…., para mi esta canción de Dani es una reflexión muy sabia que nos enseña lo pequeños que somos en la vida.